lunes, 7 de enero de 2008

¿Para qué ser coherentes?


Siempre que se puede, se debe querer, pues no siempre que se quiere se puede y hay que aprovechar las oportunidades. ¡Oportunista maldito!. KAKAKA ¡soy un pájaro! ¡Soy un pájaro gigante! KAKA… ¡Kaladze!. Si la vida es redonda, entonces en cualquier punto de ella la distancia al centro es menor que el radio. El punto es definir si el intervalo de existencia del dominio es cerrado o abierto. Si él canta, yo canto. Si todos cantamos, él canta y por ende yo canto. Si yo no canto, ella no canta. Si él no canta, yo puedo o no cantar. Lo único cierto del caso, es que si él canta yo canto. Luego veremos cómo se desarrollan los hechos. Imaginemos por un momento que somos lombrices… ok, ya. Si fueras azul, ¿cambiarías de color? Yo sí. Yo soy rebelde, porque el mundo me hizo así. Y si no te gusta, ¡COMPRATE UNO!. Ajá, Ajá, qué, qué, qué, qué. En el abismo de la fantasía, la cuerda que nos sujeta al borde no es más que otra fantasía más… despierta, huele el mar, huele el cielo, somos reales. El número que ha marcado es imaginario, favor rotar su teléfono 90 grados e intentar de nuevo. Rota tu mouse 180 grados y dale vueltas… mira la flecha… ¿verdad que es raro?. Si tú fueras menos así, así sería como fuera yo. Calumnias, puras calumnias… inesperadamente llegaremos a ser lo que fuimos antes de todas las calumnias. Vivo para ser, soy para estar, si no vivo no soy ni estoy, para estar he de vivir siendo lo que soy, estando como vivo y viviendo como suelo serlo. A veces, sólo a veces. ¿En qué se parecen un avión, un chicle y un cambur?: el chicle se pega y el avión despega. ¿Y el cambur? ¡TE LO COMES!.

Siento que no debo ser como soy. Siento que estando donde estoy, estoy mal puesto. Tal vez si me muevo logre acomodarme, tal vez no. El punto es que debo intentarlo. ¿Pero es lo correcto?. Los riesgos que vienen a mi mente sólo al pensar en intentarlo son lo suficientemente grandes como para quedarme sentado. En el piso, en el aire, en la silla o en la mesa. Así de sencillo. Me quedo y ya.

Veo desde mi ventana un arroyo azul, oh, oh, qué bello el arroyo azul. Quiero nadar en él, ¡quiero nadar! ¡Nadar! ¡NADAR!. Veo desde mi ventana un arroyo azul… qué bello el arroyo azul…

¡Ajá! ¡Te agarré! No te escapes. No lo intentes. ¡Te tengo! Leroleroleroooo ¡ahora puedo experimentar contigo y sacarte el líquido de los ojos para ver a que sabe!. Quien mira donde no debe, termina tuerto o infartado. Casubio salió al mercado y no volvió. Si lo ven, decidle que me llame al castillo real, que necesito de su ayuda para limpiar el foso… ¿CASUBIO...? ¿¡DONDE ESTÁIS!? Oh, Casubio, volved a mi, volved a la familia… ¿CASUBIO? ¿Por qué huísteis de mis terrenos infinitos? CASUBIOOOOOO CASUBIOOOOO CAAAAASUUUUUUUUUBIOOOOOOOOO. Si una doncella pide tu ayuda, dile "¿si fuera mujer me estarías pidiendo ayuda?" Si te dice que sí, canta como un gallo, si te dice que no, corre como un avestruz… bienvenido al juego de las aves, donde todos somos aves y nadie come cuando no debe.

José Andrés Souki

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