lunes, 7 de enero de 2008

La autenticidad está en lo tradicional

Precaliente el horno a 350º, en un molde previamente engrasado, coloque experiencia, tradición, buen gusto y la confortable calidez de disfrutar de un producto hecho con la devoción de quien ama lo que hace. Casa Urrutia es la parada obligada de quien busca disfrutar de la creatividad vasca en pescados y mariscos

Con casi cincuenta años a cuestas Casa Urrutia ha vivido dentro de sí la evolución digna del negocio familiar. Desde sus inicios en la Avenida Solano esta familia vasca se ha enorgullecido de asegurar "lo nuestro es la comida" con una sonrisa de oreja a oreja por su creatividad publicitaria innata.

La vanguardia llegó en 1992 cuando Jon Koldo Urrutia, uno de los retoños del señor Adolfo Urrutia, decidió mudarse a las Mercedes y actualizarse. En sus palabras el concepto era de lo más “po-pof”; los mejores ingredientes en manos de un chef importado, una decoración llena de lujosas lámparas de araña y la exigencia de una chaqueta para poder entrar.

El tiempo impuso un cambio de perspectiva basado en la empatía. A sólo 4 años de la apertura de la sede de Las Mercedes decidieron replantearse el concepto del local y regresar al Status Quo de lo que Urrutia significa. Se cambió la decoración, las extravagancias del menú y las exigencias de admisión, para quedarse con un ambiente casual y confortable que vaya de la mano con la cocina vasca unida a la personalidad del tan desenrollado venezolano.

Meros Multifacéticos
Aquí el fuerte es el Mero el cual prefieren trabajar fresco y jugoso. Los platos que más suenan entre los comensales son el Churrasco de Mero a la Sal y el Mero a la Ondarresa. Éste último se cuece a la plancha por la parte magra y luego al horno, se sazona con ajito dorado y una vinagreta de vino blanco y almejas, servido con papa panadera. Es imposible imaginarse la metodología tan elaborada que se esconde detrás de la preparación de cada plato.

El mero se sirve en más de 20 presentaciones, pero tienen mucho más que ofrecer como la langosta, las patas de cangrejo de Alaska, los pimientos de piquillo rellenos con mariscos, el bacalao y las ensaladas tibias de frutos del mar.

Un Invento Personal
El ceviche de Camarones se ha convertido en un “must have”, y no dejan de pedirlo. Una inspiración divina de su dueño nos presenta este plato típico vasco con el toque personal Urrutia. El plato consiste en camarones abiertos y macerados con vinagre blanco, cocinados con aceite de oliva para contrarrestar la acidez.

El renacer del vino
Los últimos 4 años habían estado marcados por un renacer que complace a estos tradicionalistas españoles; “en cada mesa era casi obligatorio una botella de buen vino. Estábamos trabajando tan sabroso” dice Koldo con melancolía. Asegura que desde que dejaron de aprobar las divisas para los vinos internacionales se ha perdido la apreciación, pues los precios se han disparado.

En cuanto a los postres hoy día el repertorio abarca unos 15 postres, los más famosos son la Delicia Navarra y los Hojaldres en sus diferentes presentaciones, que varían el relleno desde crema pastelera hasta manzanas.

Si su paladar le pide a gritos pescados o mariscos no dude de darse una vuelta por las Mercedes, y díganle al simpático Señor Koldo que van de parte mía, a ver si les dedica una de sus simpáticas sonrisas.
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Casa Urrutia



Interior Restaurante


Mero en Salsa Verde


Jon Koldo Urrutia


Cuando no alcanzan las palabras


Un niño de dos años, como cualquier persona, posee un universo que es tan amplio como su vocabulario. El del niño en particular es un compendio que incluye: mamá, papá, agua, más, "chi", "ño", "guau-guau" y otras tantas de un vocabulario propio con el que absorbe en su mundo a todo el que quiera comprenderlo. Un ejemplo claro es mi primo Luis, quien perdió su nombre desde que el susodicho de dos años (que también es mi primo) comenzó a decirle "Chichi". En el diccionario familiar que me escribí estas vacaciones también está "cucu"; la única manera de referirse al chupón. Quien no convive diariamente con esta tierna neo-lengua (mmm yo) no encuentra la manera de relacionarse con ese pequeño que grita "cucu" mientras llora en el medio de la cocina. ¿"Cucu", pero qué demonios es "cucu"? Decía torpemente mientras le pasaba al bebé servilletas, frascos de mermelada y creyones en un intento desesperado por calmar su llanto. Al fin llega mi tía y dice: ¿quieres tu cucu nené, toma aquí está? Y le estampa el condenado chupón en la boca. El pequeño neófito se va contento a ponerle nombres nuevos a esa realidad que es suya y que aún los "adultos adictos al consenso" no hemos logrado moldear a nuestra imagen y semejanza. El pequeño me demuestra que su llanto es el primer contacto con la nada que es el lenguaje y se presenta cuando el deseo infantil supera la posibilidad expresiva.

Más allá de la amplitud del universo expresivo, la deficiencia del lenguaje se encuentra en la incapacidad de utilizar palabras propias para experiencias propias, y resignarse con las aproximaciones arbitrarias que más o menos se ajustan a la individualidad de cada quien. El sustantivo "amor", por ejemplo, es manejado por todos los niños del primer grado que abren esta mañana de palmo a palmo su libro de colorear. Aunque amor a los 7 sólo viene en 2X1 (gratis de mamá y a fuerza de piruetas y acertadas tablas de multiplicar de papá) los chicos fingíamos y siguen fingiendo muy bien entenderlo. A los 13, con la pubertad atravezada, hubo quien se paró en la mesa del cafetín a gritar "me enamoré", sólo para darse cuenta 8 años después que eso no era amor como el de ahora, que probablemente el de ahora no sea amor en cinco años más, y que probablemente nada sea amor más que la ansiedad de agarrarlo con las dos manos y no dejar que se vaya. Un continuo fingir que la palabrita es un contrato que todos leímos, comprendimos y firmamos, con un contra-documento adjunto. Te amo, pero… (ay coño). Son precisamente las palabras las que nos atan a las cosas...

Si cada niño arrastra un fonema personal para palabras comunes y cada amante ama distinto con el mismo verbo amar, no sorprende que la percepción bien y del mal se diluya dentro del lenguaje. En una nación hipotética donde sólo exista malo; es malo robar, matar, cometer adulterio y mearse en el jardín de tu vecino, por ello sin duda te castigarán. Pero en otra donde se ha desarrollado una terminología de la excusa llena de pecados veniales y mentiritas blancas existirá quién haga un poco de servicio comunitario, quién pague una multa y quien cumpla unas ridículas 7 cadenas perpetuas tan ridículas como las 7 medallas en el pecho de un soldado. Aquí comienzan los relativos y las lágrimas del hombre que sólo quiere ver de frente el absoluto. Si cambian los valores es porque cambian los sujetos que los crean, entonces la fulana universalidad de la "condición humana" no existe y nace la aversión al lenguaje que nos precipita en el mutismo.

Expresar una idea a través del lenguaje supone casi un acto de fe, un compromiso con la palabra y el interlocutor. Para "Así Habló Zaratustra" se suele afirmar que la incapacidad de comprender el mensaje sólo puede atribuirse al lenguaje o en su defecto al receptor, pues sólo una plena empatía con Zaratustra posibilita la receptividad de sus palabras. El miedo de no ser comprendido se traduce en una búsqueda de culpables con el fin de cubrir la propia incapacidad del autor para alcanzar la verdad. Nietzche, en un afán de sinceridad, rechaza el lenguaje pues está imposibilitado de dar cuerpo a su espíritu de la manera que él lo desea, así que es como si no sirviese en lo absoluto. A unque este transplante de la culpa podría considerarse cobarde, juzgar la contradicción de Nietzsche en cuanto a "critica al lenguaje y sin embargo lo usa" peca de sistematizar al también detractor del sistema. Buscar la unidad y la coherencia a través de un planteamiento lógico es cerrar los ojos ante la realidad de que Nietzsche sea actitudinal y estacionario, que no posee voluntad de orden y que no se puede sustituir en la X de una función matemática.

La contradicción nos pertenece puesto que "el pensamiento no se adhiere al ser" y en un grito desesperado no hay otra manera de trascendencia temporal para aborrecer el lenguaje que no incluya la palabra.

La polémica y la “ausencia” periodística

Nunca he escrito un blog, pero asumo que aquí me gano el derecho de la primera persona que no me permite la noticia. Es difícil para el periodista mantenerse aislado y no expresar su opinión. A veces me muerdo los labios cuando releo mi artículo, y una frasecita tremenda me lo ha editorializado todo.
Ni modo, eso pasa, sobretodo empezando. Respiras profundo, piensas en Alex Grijelmo y dices: “Vargas Llosa y García Márquez salen allí, cualquiera se equivoca” borras la línea traviesa y recuerdas. Ausente, ausente, el periodista es externo, no es nadie, no representa ningún papel. Un narrador testigo en todo caso.


La ausencia podrá ser lógica, pero suele ser difícil de llevar, sobretodo empezando. Una vez tuve que escribir un artículo sobre la despenalización del aborto en México para una página de noticias. Come ooooooon! (Valga la gringada) ¿a quién no le da una epilepsia retórica cerebral cuando está en contacto con algo así? En estos temas al principio se suele tomar posición a la ligera; que si, que no, pero cuando se va más allá, entramos en un laberinto de posibilidades que no termina nunca. He ahí el milagro del razonamiento humano. El problema radica en que si en verdad lo piensan demasiado puede que pierdan ese cómodo lugar que brinda la posición tomada a la ligera.


Quizás, como muchos, no pueda evitar rendirme ante estos temas polémicos, así esten tan trillados como el aborto que ya tiene aburrido de discusiones a todo el mundo. Es fácil amar la diatriba, pero generalmente es demasiado fácil. Sólo piensa, ¿cuánto habrá de fondo en la forma de nuestra opinión? ¿y cuáles serán realmente nuestras? Las opiniones prefabricadas del medio nos absorben, páginas y páginas de artículos de opinión, canales de televisión con información nada balanceada. Hace unos meses un periodista francés que trabajaba como corresponsal en El Nacional me dijo que en Francia casi no se escriben artículos de opinión; según él, en su país existe cultura suficiente (generalizada), como para omitir la opinión. Mantener el hecho y dejar que de posiciones se encargue el que lee por sí solo. ¿Tiene sentido cierto?

Entonces, no repetir en el cafetín, después de clase, lo que dice Marietta Santana "sólo para hacer creer al mundo que piensas algo, cuando no te ha interesado pensar en nada" también tiene sentido. Infórmate, discute, discierne, quéjate, toma posición, equivócate, date cuenta al rato, piensa que eres un tonto y vuelve a empezar. Es hermoso.

Ventajas de los Blogs

El diario de una Pasión

Para los romanticones como yo...una de las mejores películas que he visto...se las recomiendo!!!

Grabación del sonido del Terremoto de Caracas 1967

Todopoderoso un ejmplo para mí!!!


Definitivamente para aquellos que estudiamos Comunicación Social tenemos una responsabilidad muy grande con toda la humanidad. En nuestras manos está la posibilidad de cambiar ideas, de enseñar, de movilizar a grandes cantidades de personas para un determinado fin, de informar,etc. Pero, de igual manera, cualquiera que tenga acceso a los medios puede hacer todo lo contrario.

Hacer cultura y expandir valores es también nuestra responsabilidad... Y ¿qué mejor que hacerlo de una manera divertida? Así definitivamente lo hizo el creador de las películas Todopoderoso.

Tanto la primera entrega protagonizada por Jim Carrey como la segunda por Steve Carell, considero que nos ofrecen una manera más fácil de aprender algo útil: te acercan a la religión, y a valores como la humildad, cambiar el mundo para bien...

A continuación coloqué el trailer de Todopoderoso parte 2

TITULO ORIGINAL: Evan Almighty
PAIS: Estados Unidos
DIRECCION: Tom Shadyac
GUION: Steve Oedekerk, Joel Cohen, Alec Sokolow
ACTORES: Steve Carell, Morgan Freeman, Laurem Graham, Johnny Simmons, Graham Phillips, Jimmy Bennet, John Goodman.
GENERO: Comedia